El bosque es nuestra única oportunidad - Sobre la lucha de los territorios indígenas en la RAAN.
Nicaragua, Enero 2010. Desde casi dos años el DED Nicaragua está cooperando intensivamente con los territorios Mayangnas en el triangulo minero en la Región Autónoma Atlántico Norte, RAAN. Asesoramos a líderes indígenas en el proceso de demarcación y titulación de sus territorios y en formas de manejo de conflictos con los colonos quienes se asentaron en las tierras indígenas ilegalmente. A través del fortalecimiento de los Gobiernos Territoriales como instancias de gestión e incidencia, queremos aportar para mejorar las condiciones de vida en las comunidades indígenas y a frenar el avance de la frontera agrícola.
“La gente está desesperada por los invasores mestizos que vienen a destruir nuestro bosque. Nos sentimos solos, abandonados y nos da la impresión que no valemos nada en este país. En varias ocasiones ya estuvimos a punto de una guerra, ellos están bien armados, no sé cuantas veces más lograre retener a mi gente de nuestras comunidades para evitar un baño de sangre.”

Noe Coleman ha insistido y denunciado el peligro innumerables veces ante las autoridades, sin resultado. Con menos de 30 años y es presidente electo del Territorio Mayangna Sauni Arungka Matungbak, un cargo importante, que le ocupa 24 horas al dia, 7 días la semana, durante 4 años - pero sin salario. Lo que el joven líder Mayangna si recibe son amenazas de muerte, por la lucha de su Gobierno Territorial en contra de las invasiones de colonos y el tráfico ilegal de tierras en su territorio. Como presidente carga una enorme responsabilidad: en su territorio viven 4500 hombres, mujeres y niños de 9 comunidades Mayangnas. Además según la Ley se comprometió a proteger el bosque que cubre importantes partes de las 63.000 hectáreas que mide la tierra comunal de Sauni Arungka. Esta tarea nunca pareció difícil para los Mayangnas, quienes durante cientos de años han vivido en armonía con los recursos naturales –en cambio hoy la protección del bosque para Noe y su gente se volvió un asunto de vida o muerte.
La Nicaragua Indígena: entre folklor y olvido. Aprox. 10 % de la población nicaragüense es de origen no mestizo. La población indígena es la más pobre y “olvidada” en Nicaragua: tiene el más alto índice de mortalidad infantil y de mujeres, más del 50% de analfabetismo y desempleo. El índice de desarrollo humano en las dos regiones atlánticas es el más bajo del país con un 90% de desempleo, más del 50% de analfabetismo con menos del 1% de las escuelas del país. La RAAN por ejemplo no tiene un solo kilómetro de carretera pavimentada. Solo el 20% de la población tiene acceso a un servicio deficiente de agua potable. Apenas el 7% de la población tiene acceso a algún servicio telefónico. Hay que sumar a esto que el costo de vida anda muy por encima de la media nacional y el pago del transporte para la mayoría es un lujo.

La situación en los territorios indígenas Mayangnas en la RAAN. Gracias a la voluntad política del Gobierno Ortega para respetar e implementar los derechos ancestrales de los pueblos indígenas y comunidades étnicas, varios territorios Mayangnas se encuentran en una fase de trabajo intensivo para finalmente lograr la demarcación y titulación de sus territorios en base a la Ley 445 (Ley del régimen de propiedad comunal de los pueblos indígenas y comunidades étnicas de las regiones autónomas de la costa atlántica de Nicaragua y de los ríos Bocay, Coco, Indio y Maíz).
Pero con el titulo legal en manos, no termina la lucha por el bosque y una vida mejor: sigue la etapa más delicada, la etapa del manejo y saneamiento de los conflictos con los miles de migrantes mestizos ilegales quienes durante muchos años invadieron y se asentaron en tierras indígenas. En la mayor parte de los casos, los colonos actúan como testaferros para grandes ganaderos o son mandados por políticos locales y nacionales con promesas de titulación a cambio de votos.

Un gran reto para la cooperación. No hay vuelta de hoja: si la cooperación quiere apoyar en la protección del bosque en Bosawas y mejorar las condiciones de vida en los territorios indígenas, tiene que buscar mecanismos de apoyo y fortalecimiento directo de los Gobiernos Territoriales. La parte más complicada y peligrosa, pero la más urgente es el apoyo legal en contra del tráfico ilegal de tierras y la asesoría en el manejo de conflictos con los colonos ya asentados. En ambos temas están trabajando juntos GTZ y DED – ya es un gran apoyo, pero no es suficiente, dice Noe Coleman.
“Solo si varias organizaciones de cooperación unen sus esfuerzos y posibilidades financieras y presionan fuertemente a las autoridades responsables en todos los niveles, lograremos en conjunto controlar las invasiones ilegales y rescatar el resto de la Reserva de Bosawas. Los Mayangnas necesitamos la paz y este bosque para sobrevivir, no tenemos alternativas.”

Como siempre Noe y su directiva tienen prisa: recibieron la información que invasores armados acaban de agarrar más de 10.000 manzanas en su territorio. Hay que actuar rápido, investigar bien los detalles, escribir la denuncia y organizar un viaje para presentarla ante las autoridades. Fondos para esta misión de suma emergencia? No hay.
Contacto
Anke Müller-Belecke, Coordinadora Descentralización y Sociedad CivilE-Mail: Anke.Mueller-Belecke@ded.de

